Llega un día en que la maceta se queda pequeña y el mundo espera fuera. 🪴➡️🤖 ‘Un pequeño paso’ es ese instante de vértigo y alegría donde el cuidado da sus frutos. Piluca sujeta la mano de su criatura, no para retenerla, sino para acompañar su primer paso fuera de lo conocido. Al apagar la luz, los circuitos luminiscentes brillan recordándonos que, bajo cada avance, hay una conexión que nos sostiene. Enmarcado en cobre y latón para proteger este pequeño gran momento.
Esta obra marca un hito en la serie de «Piluca y los Robots». Representa el momento exacto de la emancipación y el crecimiento: el pequeño robot, que antes habitaba en una maceta, ha crecido lo suficiente como para romper su recipiente y dar su primer paso hacia el mundo exterior.
Piluca Larrata asiste a este momento con una mezcla de orgullo y ternura, sosteniendo la mano de su creación para darle seguridad en su transición. La escena es una alegoría sobre la madurez, la libertad y el éxito del cuidado previo (la paciencia). Al igual que su pieza hermana, el fondo de circuitos está realizado con pintura luminiscente, revelando en la oscuridad la compleja red lógica que sostiene este nuevo universo de vida tecnológica. El marco, compuesto por lámina de cobre y esquineros de latón, refuerza la estética de «ingeniería emocional» que define esta etapa de producción.





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